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Las personas con discapacidad sufren de desigualdad; cuando se les niega igualdad de acceso a la atención de salud, empleo, educación o participación política a causa de su discapacidad. 
 
Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).-  Recorrer cinco colegios públicos sin poder matricular a su hija, fue solo parte de un habitual proceso de discriminación en contra de los menores con discapacidades en los centros educativos públicos de la capital hondureña.
 
Así lo dio a conocer Mara Vallecillo, cuya hija con capacidades especiales es víctima de discriminación en un instituto público de Tegucigalpa,  en el que se negó el acceso a la educación.
Según reportes de la Secretaría de Educación son muchos los casos de discriminación denunciados, por lo que meses atrás presentó un proyecto de ley solicitando una Fiscalía Especial Escolar, pero no ha habido una respuesta.
 
Las negativas a ese derecho van desde falta de condiciones adecuadas, recursos o maestros especiales, además los mismos centros no están dispuestos a admitirles y cuando sucede es condicionados con contratos que al final no se pueden cumplir y los menores son retirados con la recomendación de buscar otras escuelas.
 
El Artículo 5 de la Ley de Equidad y Desarrollo Integral para las Personas con Discapacidad indica que “Se entenderá que existe discriminación: Cuando una persona con discapacidad, sufra conductas de acoso que tengan como objeto atentar contra su dignidad o crearle un ambiente intimidatorio, hostil, degradante, humillante, cruel u ofensivo; cuando una disposición legal o reglamentaria acto de autoridad pública, ya sea de cualquiera de los tres Poderes del Estado, instituciones descentralizadas o municipales ocasione una desventaja de cualquier tipo a una persona respecto a otras por razones de discapacidad”.
 
De acuerdo con informes del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) la adolescencia hondureña tiene limitado acceso a la educación, ya que solamente seis de cada diez estudian. Su temprana inserción en el mercado laboral les excluye de oportunidades educativas y de otras ventajas sociales. En promedio, comienzan a trabajar a los 14,3 años de edad, particularmente en el sector rural.
 
Ambientes escolares no aptos 
 
Para la Federación Nacional de Padres de Personas con Discapacidad en Honduras (FENAPAPEDISH) se requieren cambios para eliminar barreras y que los niños con discapacidad no queden excluidos de las oportunidades educativas convencionales.
 
El Informe “Derecho a la educación de las personas con discapacidad en América Latina y el Caribe”, indica que el ambiente puede discapacitar a las personas que tienen condiciones de salud o fomentar su participación e inclusión en la vida social, económica, política y cultural. Las mejoras en el acceso a los edificios, las calles, el transporte, la información y la comunicación pueden crear un ambiente favorable que beneficie no solo a las personas con discapacidad, sino también a muchos otros grupos demográficos. Las actitudes negativas son un factor ambiental clave que necesita contemplarse en todos los ámbitos.
 
Un ambiente accesible, especialmente importante para las personas con discapacidad, otorga beneficios a una gama más amplia de personas. Por ejemplo, los rebajes en las aceras (rampas) también son útiles para los padres que empujan carritos de bebés. Cuando la información se presenta en un lenguaje simple, también ayuda a las personas que tienen menor instrucción y a quienes hablan el idioma como segunda lengua.
 
CN nombra comisión para investigar
 
El presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, ordenó este jueves enviar una exhortación a la Secretaría de Educación para que investigue múltiples denuncias de casos de discriminación contra niños con capacidades especiales a quienes se les niega la posibilidad de matricularse en escuelas públicas y privadas del país.
 
Al respecto la vicepresidenta del Congreso Nacional, Lena Gutiérrez, indicó que esa resolución se tomó luego de conocer un informe elaborado por una comisión especial que ella preside, donde se definen los pasos que se deben dar para la aplicación del artículo tres de la Ley Fundamental de Educación que garantiza el acceso equitativo a las personas, sin discriminación a una educación integral.
 
La resolución ordenada por el titular del Legislativo, se hace en base a ley y en la misma se pide que se investigue de inmediato esos casos, que por desgracia se dan más en los centros educativos privados donde hay serios problemas de discriminación.                  

Las cifras

 
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Instituto Nacional de Estadísticas el 14% de la población hondureña tienen una discapacidad.
 
El Comisionado Nacional de Derechos Humanos ha señalado que el 95% de las personas con discapacidad no tienen empleo.
 
Las Organización de Naciones Unidas estima que el 53% de las personas con discapacidad no tienen nivel educativo (III Congreso de Inclusión) y solo el 7% de las personas con discapacidad han realizado la secundaria (III Congreso de Inclusión) el 80% de personas con discapacidad viven bajo la línea de pobreza.
 
La UNESCO estima que alrededor de 40 de los 115 millones de niños y niñas que están fuera de la escuela en el mundo tengan alguna discapacidad. Y que solamente el 2% de los niños y niñas en esta situación consiguen concluir sus estudios.
 
En América Latina y el Caribe, de acuerdo a datos del Banco Mundial, sólo entre el 20% y el 30% de los niños/as con discapacidad asiste a la escuela y que éstos, cuando entran, suelen ser excluidos enseguida de los sistemas educativos.

La inclusión importa

La inclusión de los niños y los adultos con discapacidad en la educación es importante principalmente por cuatro razones:
• La educación contribuye a la formación de capital humano y, por lo tanto, es uno de los principales factores determinantes del bienestar y la prosperidad de las personas.
La exclusión de los niños con discapacidad de las oportunidades de educación y empleo tiene elevados costos sociales y económicos. Por ejemplo, los adultos con discapacidad suelen ser más pobres que las personas sin discapacidad, pero la educación reduce esta asociación.
• Los países no podrán alcanzar la educación para todos o el ODM relativo al logro de la educación primaria universal si no garantizan el acceso a la educación de los niños con discapacidad.
• Los países signatarios de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad no pueden cumplir sus responsabilidades derivadas del artículo 24.