Versión para impresiónVersión PDF

Tegucigalpa (Conexihon).- Los hijos de José Ángel Flores, dirigente del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA) asesinado la semana anterior, se presentaron la mañana de este lunes 24 de octubre a las oficinas del Ministerio Público (MP) para presentar una serie de denuncias en las que refleja la situación de violación a derechos humanos en el Bajo Aguán.

A las oficinas del ente operador de justicia, Ángel Lenin Flores, uno de los hijos de José Ángel, Presidente del MUCA al momento de su asesinato, en compañía de su otro hermano, demás familiares y líderes campesinos, hizo público una serie de documentos con detalles “de los diferentes crímenes ocurridos desde antes del 2011, asesinatos, violaciones, desapariciones de miembros del MUCA y personas que trataban de solucionar el conflicto campesino en el Aguán”.

Esta documentación, que fue entregada de padre a hijo, menciona a una banda de sicarios integrada por al menos 27 personas; el líder asesinado gradualmente fue adquiriendo información con la orden de que cuando él falleciera lo hicieran pública.

“Mi padre hablaba de que lo iban a desaparecer, que iban a enterrar en las fincas, de que varias veces le hicieron atentados con arma de fuego y que sobrevivió, constantemente él ponía estas denuncias, y no hizo nada el gobierno”, expresó Ángel Lenin.

La información le fue entregada en el 2013, con un agregado hecho por su padre en el 2014, en el 2015 se presentaron denuncias formales en la fiscalía. Ángel Flores además denunció que hay órdenes de captura y que la fiscalía, los militares y la policía no han hecho nada para ejecutarlas.

En ese sentido amplió que tiene  conocimiento que la Unidad de Muertes Violentas del Bajo Aguán (UMVIBA), tienen listas las órdenes de captura desde el año pasado contra los asesinos y no se han ejecutado, teniendo vía libre para  “sembrando el terror en los asentamientos campesinos”.

Los familiares y representantes de MUCA no fueron recibidos en el Ministerio Público, y se les dijo que se presentaran en la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) en donde mostraron la documentación y aportaron otra información a esta instancia.

José Ángel Flores fue asesinado la noche del martes18 de octubre junto con Silmer Dionisio George, cuando salían de una reunión en el asentamiento “La Confianza, en Tocoa Colón. Ambos eran beneficiarios de medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), desde el año 2014.

Con el asesinato de ambos, suman ya 15 personas que han sido asesinadas aun y cuando eran beneficiarias de medidas cautelares, de acuerdo a un informe elaborado por la Asociación por una Ciudadanía Participativa (ACI PARTICIPA).

“Tenemos una sed de justicia porque esto no se puede quedar callado, y  si a nivel local y nacional no pueden hacer nada, alguien a nivel internacional tiene que incidir por que deben parar las muertes por defender los derechos a la tierra, a la vida, y defender a los humildes y desposeídos”, puntualizó Ángel Lenin Flores.