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Tegucigalpa.- Un estudio sobre la migración de los hondureños, reveló que la migración de trabajadores y trabajadoras hondureñas adquiere características de expulsión de su propio país.
La investigación realizada por la doctora en Estudios Internacionales e Interculturales Ana Ortega y auspiciado por la Fundación Friedrich Ebert (FES) y el Comité Intersindical para la Migración de Trabajadores y Trabajadoras en Honduras, deja ver una realidad dramática de las personas que no tienen otra opción más que abandonar su pueblo.

El documento indica que el fenómeno migratorio es producto de un “Estado capturado por grupos económicos alojados en el Estado y en el sistema político que deriva en la supremacía de intereses de grupos particulares”.

Ortega dijo a periodistas que en principio el documento pone en cuestión el “lenguaje oficial de la migración, porque se sigue hablando de migración voluntaria, cuando los estudios que se han hecho muestran que la gente no migra porque quiere, sino en una estrategia de sobrevivencia y por tanto estamos hablando de expulsión” de los ciudadanos y ciudadanas.

La experta lamentó que el país se ha convertido en un expulsor de su población,  por un modelo que no genera empleo y finalmente la gente termina migrando.

La investigadora recomienda conocer, analizar y monitorear la implementación del Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte,  ya que esta forma parte de la estrategia para detener la migración centroamericana hacia Estados Unidos.

También piden “investigar y analizar todos los convenios internacionales que sobre migración laboral el Estado hondureño ha firmado y ratificado, a fin de demandar su cumplimiento, a la vez que exigir la firma y ratificación de convenios pendientes relacionados con la migración laboral”.

Las centrales obreras del país, representadas por Joel Navarrete, colocó como ejemplo que las personas que se mueven en el ámbito regional pierden todos los derechos al moverse de un país a otro ya que no existe ninguna legislación que les proteja.

El documento afirma que la migración es un tema central en el análisis de la realidad regional y nacional, su conocimiento y análisis es clave para entender la complejidad de los cambios actuales y los desafíos que estas nuevas situaciones representan tanto a nivel de los Estados como para las organizaciones ciudadanas.

Ortega dijo, que se necesita impulsar acciones desde el Estado, porque las organizaciones de la sociedad civil no tienen capacidad de respuesta ante un fenómeno tan complejo.