Versión para impresiónVersión PDF
Una nueva Ley de Identidad de Género pidieron los y las ciudadanas LGBT.
Entregaron una propuesta de ley al Congreso Nacional que ha ratificado convenios internacionales.
Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Las caderas de las mujeres transexuales al son de los tambores y de sus tacones, irrumpieron esta tarde de martes, en uno de los bulevares más transitados de la capital de Honduras.
 
Mientras caía una brisa intermitente, el bulevar Suyapa se llenó de banderas de color rosa y de matices parecidos al de un arcoíris. Detrás de la manifestación había una fila de vehículos que transitaban por la zona y se toparon con la movilización.
 
En los alrededores, la gente salía de sus casas, los conductores que circulaban por el carril contrario del bulevar bajaban los cristales de sus vehículos, mientras hacían fila en el acostumbrado tráfico de la capital, para averiguar qué estaba pasando.
 
De un momento a otro se oía a una persona gritando en apoyo a las lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexual (LGTBI) y al instante, algún conductor o un peatón sonriendo burlonamente, otra parte, la mayoría miraba sin gesticulaciones particulares la manifestación multicolor.
 
En cambio, la caravana de colores de LGTBI avanzaba impasible con mensajes en contra de la homolesbotransfobia, acompañada por periodistas, observadores internacionales de Derechos Humanos, movimiento feminista, estudiantes universitarios y de secundaria.
 

Por ratos, corrían y daban vueltas como jugando una ronda, otros bailaban, con alegría para expresarle a los hondureños que merecen vivir en un país sin odio.
 
Las calles de la capital se convirtieron en el canal  para manifestar al mundo su expresión de género y orientación sexual, sin miedos, con pitoretas para celebrar el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia.
 
La homosexualidad no es un trastorno sexual, pero la homofobia y la transfobia sí, “por eso salimos a manifestarnos contra la homolesbotransfobia”, explicó el director de la Asociación LGTB Arcoiris, Dony Reyes.
 
Un 17 de mayo precisamente se sacó esta orientación sexual de la lista de enfermedades y a partir de los 90 se reconoce la orientación heterosexual, homosexual y bisexual, indicó.
 
La manifestación inició cerca de Casa Presidencial y culminó en el Congreso Nacional, ahí los defensores y activistas LGTB introdujeron una propuesta para que los diputados aprueben una nueva Ley de Identidad de Género.
 
Crímenes de odio
 
Hasta ahora, a la diversidad sexual de Honduras solo le ha tocado contar sus muertos, recoger las víctimas, llorar, salir del país o quedarse luchando para exigir sus derechos.
 

Arcoiris –según Reyes- lleva en sus recuentos 300 asesinatos de odio y de homofobia, ocurridos entre 2009 y los primeros cinco meses de 2016.
 
Las muestras de odio pueden coleccionarse de las escenas del crimen de hombres y mujeres LGTBI acuchilladas, quemadas, con sus cuerpos mutilados, violados, torturados o estrangulados. 
 
Entre las víctimas, contadas en las estadísticas, hay periodistas cuya orientación sexual era conocida y fueron asesinados. Sus muertes también suman a la cifra de la impunidad.
 
La impunidad no sólo se puede medir por la falta de castigo sino porque existe hasta en la manera de registrar la estadística de muertes.
 
Reyes contó que entre 2008 y 2015, el Ministerio Público registró 215 víctimas. Pero para sorpresa de ellos, en 2014, les dio un cuadro con cantidades diferentes. “Creo que están escondiendo información”, así de sencillo, lo resume Reyes.
 
Antes de 2009, hubo entre tres y cinco asesinatos anuales, después del Golpe de Estado subieron a 10 y 12 cada año.
 
En la presente década, la cantidad de muertes –con señales de ejecución sumaria- sobrepasan las 30 anuales.
 
Las mujeres transexuales
 

Entre las trans, este martes iba JLO y Daniela Aracely Saenz.  Ambas cargaban las fotos en vida de sus compañeras, las ausentes, las que no pudieron llegar porque este año fueron víctimas de asesinatos de odio: Daniela Barraza y Angie Ferreria.
 
“Queremos que nos acepten, exigimos justicia por los muertos que ha habido. Necesitamos los derechos. Me siento muy feliz de ser como soy porque mi familia me apoya”, dijo Sáenz sonriendo, ataviada con joyas.
 
La otra ausente fue Arely Victoria Cruz Gómez víctima de desplazamiento forzado, tuvo que abandonar el país por las recurrentes amenazas que sufrió como que la desnudaran en plena vía pública y le robaran únicamente las prendas femeninas, las burlas, los gritos en las calle, las ofensas, hasta que abandonó Honduras.
 
Michelle Cálix es otra mujer transexual que salió a “caminar para exigir sus derechos”. La población trans es más visible y tiene derecho a una nueva Ley de Identidad de Género, dijo.
 
Cada año más personas se unen a las caminatas LGTBI y cambian la mentalidad mala contra la población LGTBI. “Queremos que la sociedad nos mire como lo que somos, como mujeres”, expresó Cálix.
 
En la movilización participó la comunidad LGTBI de manera individual o agrupada en organizaciones civiles como Cepres, Asociación LGTBI Arcoíris de Honduras, Movimiento Diversidad en Resistencia, Asociación Kukulcán, Colectivo Violeta, Asociación para una Vida Mejor de Personas Infectadas y Afectadas por el VIH/ SIDA en Honduras (APUVIMEH); Grupo Lésbico y Bisexual, LITOS de Honduras, Colectiva Lésbica Anat, Colectivo Unidad Color Rosa, entre otras.
 
Cada organización llevaba en su mente, sus víctimas o en sus manos, los retratos de sus difuntos. Apuvimeh cargó durante el trayecto, la foto en vida de Walter Tróchez, asesinado por desconocido. Su asesinato: en la Impunidad.
 
Kukulcán cuenta ya seis años de falta de justicia por la muerte del periodista y precandidato a diputado LGTBI, Erick Martínez. Así, cada manifestante que salió este 17 de mayo para pedir un alto a la homolesbotransfobia…tiene una historia que contar.