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Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Una mujer de poco más de 50 años con sus pies descalzos y vistiendo un humilde vestido es la representante de decenas de hondureñas que clamaron por la equidad en el acceso a la tierra durante una manifestación conjunta en la que participaron más de 20 organizaciones campesinas, obreras y feministas.
 
Paula Castellanos de la comunidad de Concepción Sur, en el departamento de Santa Bárbara, llegó descalza a Tegucigalpa,  a la organización con varias integrantes del Consejo para el Desarrollo Integral de la Mujer Campesina (CODIMCA). 
Castellanos asegura que “siempre viene a Tegucigalpa, para exigir a las autoridades porque allá (en su comunidad) hay mucha hambre”, “Yo tengo cuatro hijos, pero no tenemos tierras, allá a veces no hay alimentación y estamos muy pobres para vivir”, contesta.
 
Junto a Castellanos, también viajó Denia Pérez, una señora de 84 años, a quien parece no afectarle la caminata junto a sus compañeras.
 
El recorrido de unos tres kilómetros desde Casa Presidencial al centro de la capital hondureña no impresiona a Pérez, “Yo tengo toda la fuerza de muchas jóvenes, pero sabemos que en Concepción Sur nos falta la comida y eso también es como violentarnos”, expresó.
 
En el marco del “Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres”, las organizaciones que conforman la Campaña “Las Campesinas Merecen Todo Nuestro Crédito”, señalaron que otra modalidad de discriminación y violencia contra las mujeres del campo hondureño, son las dificultades que enfrentan en el acceso a los recursos productivos. 
 
Acceso a Crédito
 
 
Las mujeres indicaron que del total de los fondos disponibles en el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (BANADESA) para producir alimentos y combatir el hambre en Honduras, apenas el 11% se destina a las mujeres del campo. Entre agosto y noviembre de 2014, de los 1,500 millones de lempiras destinados por el poder ejecutivo para el Fideicomiso de Reactivación del Sector Agroalimentario de Honduras (FIRSA), el 70% se asignó como subsidio en la producción de palma africana, y el 30% restante se distribuyó en la ganadería, la industria del azúcar, del café, en la compra de frijoles etíopes y en las bolsas solidarias para los afectados en el corredor seco, presentando una alta exclusión hacia las campesinas.
 
“Las medidas implementadas por el Gobierno no han sido una solución eficaz para reducir los altos índices de pobreza que enfrentan las mujeres campesinas, ya que son medidas asistencialistas y discriminatorias para nosotras”, comentó Wendy Cruz, vocera de la Campaña.
 
En el “Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres”, Esperanza Cardona, también portavoz de la Campaña, enfatizó que el pasado 3 de septiembre, las mujeres en el Hemiciclo  en alianza con la Comisión de Género del Congreso Nacional, presidida por la diputada Yadira Bendaña, entregaron  una propuesta de ley que facilitaría el acceso a recursos financieros con bajos intereses para las campesinas,  pero la iniciativa está aún en proceso de dictamen por no estar garantizados los recursos económicos para su implementación.
 
Producción de las campesinas
 
Por ende, las mujeres campesinas propusieron que para realizar una distribución equitativa del Fondo FIRSA, se debe incluir en el 2015 el Programa de Crédito Solidario para las mujeres del campo  “CREDIMUJER”, con el cual se estima que impulsando la producción de las campesinas, la cosecha de los alimentos aumentaría en un 30%.
 
Actualmente la pobreza afecta al 65% de las mujeres rurales, ya que éstas enfrentan mayores dificultades que los hombres en el acceso a los recursos productivos y crediticios.  Un estudio realizado en el marco de la primera fase de la campaña “Cosechemos Justicia para las Mujeres del Campo”, evidencio que de las 2 millones de mujeres que habitan en el campo hondureño, el 92% no posee títulos de propiedad de las tierras en las cuales producen.
 
“Esto también es violencia de género contra las mujeres, porque al llegar a los bancos lo primero que nos piden para obtener préstamos es tener un título de propiedad como hipoteca, que la mayoría de nosotras no tenemos, y luego los intereses del 10% que el Estado cobra para cultivar pequeñas parcelas, son impagables y terminamos sumidas en más endeudamiento y pobreza”, dijo Wendy Cruz, presente en la protesta pública que realizó la Campaña frente a Casa Presidencial.

 
“Mientras en Honduras hay 185 millonarios, con un patrimonio de 27 mil millones de dólares (datos del Informe Mundial Sobre Ultra Riqueza, elaborado por la compañía Wealth X de Singapur), el 68% del total de la población hondureña vive bajo la línea de la pobreza, con altos niveles en el campo hondureño”, expresó Esperanza Cardona.
 
Según el INE, en el 2011 las mujeres representaban el 50% de la población en el área rural (2, 215,703 habitantes). Sin embargo, las mujeres solamente representaban el 27% de la Población Económicamente Activa (470,771 personas).
 
“La aprobación e implementación de la propuesta de Ley de CREDIMUJER ayudaría sustancialmente a cientos de miles de campesinas, que no han tenido en el Estado el apoyo necesario para incrementar su participación productiva, lo cual acentúa su pobreza”, acotó Teresa López, vocera de la Campaña.