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Femicidio e incitación a discriminación, odio, desprecio, persecución o cualquier forma de violencia:
análisis de los delitos tipificados en los artículos 118 –a y 321-a del Código Penal de Honduras.
 
Por: María Fernanda Castro Mendoza*
 
Hoy en día, el tema de la violencia es un tema latente en nuestras sociedades. Un fenómeno social, que no discrimina niveles de desarrollo estatal, clase social o nivel educativo.  
 
Desde el Código de Hammurabi, previendo que el comportamiento de las y  los individuos en sociedad, en la práctica de la autonomía de su voluntad, no siempre guardan los límites que los derechos de los demás imponen, el Derecho ha intentado regular las conductas de hombres y mujeres para lograr la convivencia armónica,  mediante el establecimiento de normas que han de ser respetadas y que ante su incumplimiento amenazan con la sanción de la consecuencia jurídica que de la misma se deriva. Sólo la concurrencia de todos los elementos del supuesto, justifican esta violencia estatal, que debe operar, como última ratio. 
 
Sin embargo, históricamente las normas jurídicas han sido creadas por los hombres; razón por la cual, el interés y motivación por crearlas, así como su contenido, han surgido desde una posición androcéntrica.
 
Alda Facio y Lorena Fries citando a Isidoro Loi, concluyen que una de las evidencias más contundentes del androcentrismo característico del sistema jurídico patriarcal lo podemos comprobar estudiando como en los inicios del Patriarcado la ley tomó como sujeto a los hombres, partiendo de sus intereses y preocupaciones y como fue uno de los instrumentos que utilizaron los hombres para imponer su dominio y definir el ser/quehacer de las mujeres: El esposo tiene ciertos deberes sobre la mujer.
 
Puede reducirla a servidumbre en casa de un acreedor…Si una mujer de conducta desordenada y mala ama de casa desatiende a su marido, éste puede escoger. Primero repudiarla ante un tribunal, sin derecho a indemnización o declarar al juez que no la quiere repudiar, quedando entonces como esclava. En los dos casos le es lícito al marido contraer nuevo matrimonio.
 
* Abogada y Notaria, Doctoranda en Derecho del Trabajo, Previsión Social y Derechos Humanos; Maestranda en Derecho Procesal Penal, Especialista en Derechos Humanos; Postítulo en Derechos Humanos de la Mujer: Teoría y Práctica; Diplomada en Derecho Constitucional y Estado de Derecho; Catedrática de la Carrera de Derecho en la Universidad José Cecilio del Valle de Honduras. Presidenta del Primer Juicio Oral y Público - Penal en Honduras. Jueza de Tribunal de Sentencias con funciones de Asistente de Magistrado de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, República de Honduras.
 
http://www.contralosfemicidios.hn/images/generales/publicaciones/2014/FEMICIDIO_E_INCITACION_A_DISCRIMINACION_ODIO_DESPRECIO_PERSECUCION_O_CUALQUIER_FORMA_DE_VIOLENCIA_2.pdf