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Latinoamérica, 29 de nov.de 2016.- El gobierno del pozo presidido por Juan Orlando Hernández en Honduras, cava con mayor profundidad.
 
Sus inténtenos reeleccionistas, manteniendo el control de la Corte Suprema de Justicia, El Congreso Nacional de ese país, y el ejecutivo, son parte de la excavación para fortalecer la dictadura en este país centroamericano.
 
Pero más allá de la reelección, la persecución en la región norte de Honduras, conocida como el Bajo Aguan, se efectúa en el más sepulcral de los silencios.
 
El conflicto agrario que se desata entre terratenientes y campesinos, sigue su curso. La muerte del terrateniente y uno de los hombres más ricos de Honduras, Miguel Facusse Barjum, dejo un legado de asesinatos, persecución y heridos.
 
Legado que su familia mantiene en vigencia, junto con otros terratenientes que mantienen la guerra silenciada en el Bajo Aguan. La disputa se centra en el “oro” de la Palma africana y sus extensas tierras de cultivo.
 
4 dólares 
 
Pese a que en 2010, se firmaron los acuerdos entre el Movimiento Unificado Campesino del Aguan (MUCA), el Movimiento Auténtico Renovador Campesino del Aguán (MARCA) y el gobierno de facto del entonces presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa; estos acuerdos se han irrespetado.
 
Este pacto se firmó y comprometía al gobierno a dotar a los campesinos de la margen derecha del Bajo Aguan, con maquinaria agrícola, viviendas, salud, educación, entre otros compromisos adquiridos. No obstante ninguno se ha cumplido.
 
Según las informaciones del MUCA, las familias aún están situadas en asentamientos inhumanos, ganando 100 lempiras diarios (4 dólares $US), ganancia que no les permite pagar el arrendamiento de sus tierras.
 
La precariedad y las violaciones a derechos humanos en las extensas tierras del Bajo Aguan, mantienen vigencia y según sus pobladores, con la complicidad del gobierno de facto actual, conocido como el “gobierno del pozo” de Juan Orlando Hernández (JOH).
 
“Primero es el estomago y la salud de nuestras familias” describió vía skype uno de los pobladores que ha recibido amenazas a muerte y persecución judicial por defender el derecho a trabajar las tierras.
 
Las palmas de Facusse
 
En relación a ello, la intensificación de las amenazas se ha concretado a través de un grupo paramilitar, que según varias denuncias efectuadas por el MUCA, ha sido enviado por las Fuerzas Armadas de Honduras.
 
Los miembros del MUCA ya han identificado al coronel Germán Alfaro y tres infiltrados para militares, que han ejecutado asesinatos y amenazas a muerte, a los miembros del MUCA y demás pobladores que defienden sus derechos.
 
Niños huérfanos, mujeres viudas, y un aura de desahucio como si se tratase de una guerra, es el ambiente que enrojece el verde tropical del Bajo Aguan, cuyos pobladores han sido abandonados a su suerte.
 
Las 123 medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), parecen no surtir efecto.
 
El reciente 18 de octubre de 2016 asesinaron al presidente del MUCA, José Ángel Flores, por supuestos paramilitares que rondan la zona, cuidando el “oro” de la palma africana de la familia Facusse.
 
Informes del MUCA también revelan que esta guerra se manifiesta contra personas desarmadas, que luchan por el derecho a la tierra y a vivir. Según el MUCA los escuadrones de la muerte tutelados bajo la actual dictadura de JOH, cumplen su trabajo.
 
Escuadrones
 
Estos asesinos son llamados; el escuadrón de la muerte 2. El MUCA solicita a los organismos de derechos Humanos internacionales y de Honduras, que activen su presencia en los asentamientos del Bajo Aguan.
 
Dicha solicitud la hacen, puesto que el MUCA prevé más asesinatos contra los miembros de su organización.
 
Así mismo, el MUCA, exige justicia ante el mundo por el asesinato de sus miembros y que se cumplan con los acuerdos firmados en 2010, ya que la dictadura actual de JOH, solo se ha concentrado en responderles con una retorica burocrática, manchada de sangre.
 
Recientes negociaciones entre el gobierno de JOH con el Banco Mundial (BM), han intentando limpiar la sangre que se derrama en los palmares del Bajo Aguan, y han defendido a la corporación DINAT cuyo dueño es la familia Facusse.
 
En esta negociación han prometido respetar los derechos humanos y el desarme de sus guardias de seguridad, sin embargo el MUCA desmiente estos hechos, puesto que siempre son amenazados con armas y la corporación de la familia Facusse, siempre mantiene el respaldo del ejército de Honduras.
 
La hoja de ruta
 
Prueba de este hostigamiento es lo que ocurre en la comunidad de Panamá, situada en el municipio de Trujillo, Colón en donde el coordinador de la plataforma agraria, Jaime Cabrera, junto a su familia recibe constantes amenazas, y su casa de habitación la han convertido en un centro de vigilancia militar.
 
“La hoja de ruta” tal y cual llama el gobierno de JOH y la comisión del Banco Mundial a la negociación que realizan, es una estrategia para destruir al movimiento campesino y limpiar la cara a la Corporación Dinant.
 
Merrick Hoben, es el negociador del Banco Mundial con el gobierno actual de Honduras.
 
Bajo este panorama de guerra, Juan Orlando Hernández (JOH), insiste en su discurso que Honduras está cambiando. 
 
El gobierno del pozo de JOH, ha logrado desvirtuar la atención de estos temas violatorios a los derechos humanos, mediante su campaña mediática del Pozo, e incluso a logrado convencer a ciertos sectores de la oposición en seguir con el discurso electorero.
 
Los partidos de la oposición, particularmente Libertad y Refundación (LIBRE), solo ha limitado su discurso en lo electoral, con una oposición inexistente.
 
Nuevamente la historia tiende a repetirse en Honduras, así como en 2013 se perpetuó el fraude electoral, en medio de los asesinatos de líderes campesinos, garífunas indígenas y estudiantiles, en el presente, se comienza a hilvanar el mismo escenario, donde unos ganan elecciones y otros mueren participando en ellas. Todo ello según el nuevo guión de Washington D.C.
 
Cualquier atentado o amenaza para el autor de este artículo es responsabilidad de quienes representan y gobiernan el Estado de Honduras y sus invasores o los que menciono en el presente artículo.
 
El autor de este artículo es corresponsalía voluntaria de http://conexihon.hn la revista Caros Amigos editada en são Paulo, Brasil para Centroamérica, la organización Casa Mafalda São Paulo, Brasil , La Agencia informativa Latinoamericana Prensa Latina, Kaos en la red, conexión.hn y El portal http://desacato.info ditado en Florianópolis, Brasil y criterio.hn.