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La Alianza por los Derechos Humanos (ADH), ante las violaciones a los derechos humanos en el campus de la Universidad Nacional de Agricultura (UNAG), de la ciudad de Catacamas departamento de Olancho, a la opinión pública nacional e internacional manifestamos lo siguiente: 
 
Que el derecho a la manifestación pacífica está garantizado por la Constitución de la República y por Tratados Internacionales de Derechos humanos. Razón por la que Condenamos las actuaciones del Ministerio Público de criminalizar y judicializar el reclamo de derechos estudiantiles, mediante la presentación de requerimientos fiscales en contra de los estudiantes con el fin de complacer los caprichos de autoridades que se muestran incapaces de sentarse a una mesa de negociación que garantice el goce de los derechos humanos. 
 
Lamentamos la falta de actuación y el silencio de las diferentes entidades garantes como el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos el Mecanismo Nacional de Protección, asumiendo un papel de observadores de las violaciones a los derechos de los estudiantes.
 
No es despidiendo docentes que se va resolver la crisis de la universidad, al contrario, los docentes como parte fundamental del proceso de enseñanza aprendizaje deben ser incluidos y no excluidos en la solución a la problemática universitaria. La universidad no debe ser vista como la hacienda personal o particular de una persona o grupo alguno. 
 
La Alianza repudia las acciones de las autoridades universitarias , de enviar hombres armados amenazar y amedrentar a los estudiantes, el acoso, las agresiones y el intento de asesinato con un tractor de oruga, que han ejercido grupos de docentes y empleados de la UNAG, en contra de los estudiantes que protestan de manera pacífica en la exigencia de derechos. 
 
La Alianza hace un llamado urgente a la oficina Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), para que se pronuncie en favor de las y los estudiantes y docentes despedidos. Llamamos al Estado de Honduras, a las autoridades universitarias y al Ministerio Público a no repetir los mismos errores cometidos por las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras UNAH, de criminalizar la protesta social, violando los derechos fundamentales de los educandos. 
 
Demandamos la instalación de una mesa de dialogo transparente enmarcada en el respeto irrestricto de los derechos estudiantiles, razón de ser de la universidad. Expresamos nuestra más profunda solidaridad, con los estudiantes, con los docentes despedidos y con los padres de familia. 
 
Tegucigalpa 23 de noviembre de 2016. 
 
Centro de Prevención Tratamiento y Rehabilitación de Víctimas de Tortura y sus Familiares (CPTRT).
Comité por la Libre Expresión (C-Libre).
Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH).
Observatorio Ecuménico Internacional de Derechos Humanos (OEIDH).